Techo Justo acompaña a quienes alquilan una vivienda o una habitación para que nadie firme un contrato injusto, ni lo sufra en silencio.
Techo Justo empezó como un grupo de vecinos que se reunían para compartir contratos de alquiler que no entendían del todo: fianzas que duplicaban lo legal, cláusulas escritas para que nadie las leyera, subarriendos sin ningún papel que los respaldara.
Vimos que quien alquila una habitación tiene, muchas veces, todavía menos protección que quien alquila un piso entero. Y que la diferencia entre pasar un mal trago y perder tu casa suele ser, simplemente, tener a alguien de tu lado que conozca la ley.
Por eso nos constituimos como asociación: para que ese acompañamiento no dependiera de la suerte de conocer a la persona adecuada, sino que estuviera ahí para cualquiera que alquile, subarriende o comparta piso.
“No es sólo un contrato: es la casa donde vives. Nadie debería firmarlo con miedo.”
Trabajamos para que cada contrato de alquiler o subalquiler cumpla la ley, y para que quien lo firma sepa exactamente qué está firmando y qué derechos tiene si algo se rompe.
Desde antes de firmar hasta después de un conflicto, ofrecemos apoyo directo y gratuito a inquilinos y subinquilinos.
Leemos tu contrato de alquiler o subarriendo antes de que lo firmes y te explicamos qué cláusulas son legales y cuáles no.
Intervenimos entre inquilino y arrendador para resolver conflictos de fianza, reparaciones o renovación sin llegar a juicio.
Consultas sobre tus derechos como inquilino, subinquilino o compañero de piso, sin coste y sin compromiso.
Identificamos condiciones ilegales —fianzas excesivas, desahucios exprés, prohibición de subarriendo— y te ayudamos a impugnarlas.
Si tu situación de vivienda está en riesgo, te acompañamos ante la propiedad y ante la administración durante todo el proceso.
Conectamos a inquilinos de un mismo edificio o barrio para que puedan actuar de forma conjunta ante un mismo propietario.
Sea un piso entero o una habitación subarrendada, estas condiciones no son un favor: son un derecho.
Nunca más de lo que marca la normativa, y siempre con recibo.
Renovación, salida y notificación de cambios, por escrito y a tiempo.
Un subinquilino tiene derechos igual que un inquilino: nunca vive «sin papeles».
Humedades, instalaciones o averías: mantenerlas en orden es obligación del propietario.
Ninguna vivienda se defiende sola. Coordinamos casos, compartimos información y sumamos fuerzas con quienes ya trabajan por un alquiler justo en cada barrio.
Escríbenos si vas a firmar un contrato, si ya tienes un conflicto con la propiedad, o si simplemente quieres saber si una cláusula es legal. Respondemos a inquilinos, subinquilinos y compañeros de piso.